222018Mar
Prevención de cáncer de cuello uterino

Prevención de cáncer de cuello uterino

El cáncer de cuello de útero es el segundo cáncer más frecuente en Argentina, a pesar de que existen numerosas herramientas para su prevención. Afecta principalmente a mujeres de bajos recursos socioeconómicos que, por diversas razones, no acceden al diagnóstico en forma precoz. Se estima que cada año se diagnostican en nuestro país alrededor de 5000 casos nuevos y 1800 mujeres mueren a causa de esta enfermedad.

El test cervical de papanicolau (PAP) se utiliza para detectar células anormales que pueden convertirse en células cancerosas. Mediante la colposcopía se realiza la inspección visual que permite detectar lesiones producidas por HPV a nivel del cuello uterino. Estas lesiones eventualmente pueden biopsiadas para su estudio.

Existen dos tipos de vacunas que han demostrado ser altamente eficaces: una bivalente y otra cuadrivalente. Ambas están dirigidas a la prevención del desarrollo de cáncer de cuello uterino u otras localizaciones debido a que contienen los subtipos 16 y 18. La vacuna cuadrivalente contiene además los subtipos los subtipos 6 y 11 y previene también, en ambos sexos, el desarrollo de verrugas genitales.

La vacuna contra el HPV está incluida en el Calendario Nacional de Vacunación de Argentina para niñas y niños de 11 años de edad con esquema de dosis: 0 y 6 meses.

El esquema de aplicación fuera del calendario es de 3 dosis:

– bivalente (subtipos 16 y 18): 0-1-6 meses.

cuadrivalente (subtipos 6, 11, 16 y 18): 0-2-6 meses.

Las vacunas no son intercambiables, vale decir que se debe administrar todo el esquema con la misma vacuna.

Si bien es preferible la vacunación antes del inicio de la vida sexual activa para obtener una mayor eficacia en la prevención de las enfermedades producidas por HPV, esta puede ser aplicada después del comienzo de la vida sexual.

Comité Científico Fundación Vacunar

Marzo 2018