212018Feb
Mascotas en casa

Mascotas en casa

Está comprobado que las mascotas en el hogar tienen una influencia altamente positiva en el bienestar de las personas, y son reconocidos también sus beneficios en el desarrollo saludable de los niños.  Su impacto es tanto a nivel sociafectivo, como psicológico y fisiológico. Además, gracias a los animales (en especial a los perros), el ejercicio físico se hace rutina, con las ventajas que esto aporta al organismo y al estado de ánimo.

A la hora de elegir mascota perros y  gatos cuentan con amplia ventaja, pero también hay quienes prefieren hámsters, aves, conejos o iguanas. Cualquiera  sea el animal que vaya a vivir en la casa, se trata de una decisión que implica gran responsabilidad, ya que es un ser vivo al cual hay que cuidar cotidianamente.

Fundamentalmente en los niños se hace notorio el sentido de responsabilidad que despierta el hecho de tener una mascota, sobre todo cuando son incentivados por sus padres y los hacen partícipes de las rutinas de comida, paseos, higiene, transmitiéndoles la importancia de esos cuidados para el animal, así como el respeto por sus necesidades y gustos (fundamental para toda convivencia), ya que es importante que comprendan que no se trata de un peluche con el que se puede hacer cualquier cosa, sino de un ser vivo con sus singularidades.

Entre los múltiples beneficios que representa tener una mascota tal vez el principal sea su compañía, que evita la aparición de sentimientos de soledad en las personas y promueve el desarrollo de fuertes lazos afectivos, caracterizados por la lealtad y la confianza, incidiendo positivamente a su vez en la seguridad y la confianza en sí mismo y en los demás, lo cual tendrá efectos también sobre la capacidad de relacionarse socialmente. Además, el hecho de que la comunicación con los animales se apoye fundamentalmente en el lenguaje no verbal, incentiva la capacidad perceptiva y empática de las personas, sobre todo de los niños.

La mayoría de las mascotas invitan a sus dueños a jugar, a pasar ratos agradables de distensión y relax, y gracias a su desarrollado sentido de la intuición pueden percibir si quien los cuida está atravesando un momento difícil, si siente miedo, si está triste, o simplemente si hay algo fuera de lo normal, adaptando a ello su comportamiento y transformándose en cuidador, acompañante o sostén emocional para su dueño.

Quienes deciden responsablemente tener una mascota saben que habrá que ser paciente, comprensivo, estar dispuesto a sostener los cuidados necesarios, y asumir que se trata de un ser vivo que dependerá de ellos. Sobre esa base, la relación de afecto y aprendizaje mutuo que se instale será sumamente disfrutable en el día a día, porque las mascotas son integrantes plenos de la familia con la que viven.

Lic. Gabriela Nelli / Lic. Mariela Lopardo
Aojar, Maternidad y Crianza
www.alojarycriar.com.ar