112017Ago
Prevención en la adolescencia

Prevención en la adolescencia

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) los adolescentes representan un sexto de la población mundial.

Existe una gran dificultad para hablar de temas de salud con esta población ya que, en general, se sienten inmortales y piensan que todo lo pueden. Además la transición entre el médico pediatra y el médico clínico suele ser dificultosa ya que muchos de ellos cuando dejan de acudir al pediatra con sus padres, no continúan con sus controles de salud.

Si bien la mayoría de los adolescentes goza de buena salud, hay múltiples aspectos a tener en cuenta para prevenir la aparición de problemas en esta etapa. En esta nota te contamos algunos de los más importantes.

Consumo de alcohol, drogas y tabaco: reduce el autocontrol y aumenta los comportamientos de riesgo (relaciones sexuales no protegidas, hechos de violencia, accidentes, etc.). Fijar una edad mínima para comprar y consumir alcohol y regular la forma en que se promocionan las bebidas alcohólicas para el mercado de los jóvenes son algunas de las estrategias que pueden ayudar a reducir el consumo nocivo de alcohol.

Trastornos de la conducta alimentaria: esta es una época de cambios físicos y psicológicos, además de presiones sociales, donde, en algunos casos, aparece cierto disgusto con el cuerpo. Si esto pasa, el adolescente puede recurrir a métodos agresivos para controlar su peso y así desarrollar un trastorno de este tipo. Lo ideal es observar su comportamiento y reforzar la imagen positiva de su cuerpo, afianzando su autoestima.

Sedentarismo e hiperconectividad: el uso excesivo de la tecnología y la conexión a través de múltiples dispositivos alienta el sedentarismo y atenta contra el concepto de vida sana, deporte y aire libre.

Accidentes de tránsito: los adolescentes que empiezan a manejar deben estar informados acerca de normas de educación vial y debe hacerse particular hincapié en no manejar si beben alcohol. Como peatones, es creciente el número de accidentes por estar absortos en sus celulares o reproductores de música, y por ello no prestar atención a su entorno en la vía pública.

Prevención de enfermedades de transmisión sexual: es fundamental que los adolescentes estén informados acerca de las enfermedades de transmisión sexual como HIV, sífilis, hepatitis, entre otras, y su prevención mediante el uso de preservativo.

Anticoncepción: en Argentina son alarmantes las cifras de embarazo adolescente. En este aspecto es fundamental la implementación de un programa de salud sexual y reproductiva orientado a adolescentes.

Vacunas en la adolescencia: las vacunas son una herramienta fundamental para la prevención de enfermedades. Al igual que con los controles médicos, los niños suelen tener sus vacunas al día mientras dependen de sus padres pero cuando van logrando cierta independencia, las medidas de cuidado van disminuyendo.

Las niñas y niños deben recibir la vacuna contra HPV a los 11 años de edad (y pasados los 6 meses la segunda dosis), y la vacuna antimeningocócica. También se debe completar el esquema de triple viral (contra sarampión, rubéola y paperas) y doble bacteriana (difteria y tétanos). Los jóvenes que no tengan el esquema completo (3 dosis) de hepatitis B, deben recibirla.

La clave está en hablar con ellos de estas temáticas, que puedan sentirse libres de preguntarnos lo que sea sin temor a ser juzgados.

Debemos aprovechar la adolescencia para ayudarlos a madurar y convertirse en adultos sanos, felices y responsables.

Comité Científico Vacunar

Agosto 2017