192017Jul
Accidente Cerebrovascular (ACV)

Accidente Cerebrovascular (ACV)

¿Qué es un ACV?

Es un fenómeno provocado por el taponamiento o rotura de una arteria del cerebro provocando que se detenga el flujo de sangre a una parte del mismo. Si el flujo sanguíneo se detiene por más de pocos segundos, el cerebro no puede recibir nutrientes y oxígeno, ocasionando la muerte de algunas neuronas con el consecuente daño permanente.

Es la primer causa de invalidez en los adultos y adultos mayores.

Por lo general se acompaña de arterioesclerosis e hipertensión arterial.

Existen dos tipos de ACV:

  • Isquémico: ocurre cuando una arteria que irriga el cerebro se bloquea por un coágulo de sangre. Puede convertirse en ACV hemorrágico.
  • Hemorrágico: por rotura de un vaso sanguíneo, provocando que la sangre se derrame hacia el cerebro.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

  • Hipertensión arterial: es el principal factor de riesgo.
  • Fibrilación auricular (frecuencia cardiaca irregular).
  • Diabetes.
  • Antecedentes familiares de ACV.
  • Colesterol alto.
  • Edad mayor a 55 años.
  • Hay ciertos hábitos que favorecen la aparición de un ACV: tabaquismo, sedentarismo, dieta rica en grasas.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas y la gravedad de los mismos varían según qué parte del cerebro se encuentre afectada y por lo general aparecen en forma súbita.

Estas son algunas de las manifestaciones clínicas del ACV:

  • Fuerte dolor de cabeza.
  • Dificultad para mover una parte del cuerpo.
  • Adormecimiento de piernas o brazos.
  • Pérdida de equilibrio y coordinación.
  • Dificultad en el habla o para entender a los demás.
  • Dificultad para coordinar los movimientos.
  • Confusión o pérdida de memoria.
  • Dificultad en la deglución.
  • Pérdida de control de esfínteres.

¿Cómo se puede prevenir el ACV?

  • Controlar adecuadamente la hipertensión arterial.
  • No fumar.
  • Tratar adecuadamente los trastornos del colesterol con dieta y medicamentos si fuera necesario.
  • Tratar la diabetes o el síndrome metabólico (resistencia a la insulina).
  • Desarrollar una actividad física regular y moderada.
  • Controlar el déficit de magnesio.
  • Tener un diagnóstico precoz de las obstrucciones arterioescleróticas de las arterias carótidas y su corrección (se realiza por medio de un examen médico y una ecografía de las arterias carótidas).
  • Prevenir con medicación las trombosis y embolias cerebrales.

Comité Científico Vacunar

Julio 2017